miércoles, 9 de abril de 2014

COMUNICACION


La comunicación es el proceso mediante el cual se puede transmitir información de una entidad a otra, alterando el estado de conocimiento de la entidad receptora.
Los procesos de la comunicación son interacciones mediadas por signos entre al menos dos agentes que comparten un mismo repertorio de los signos y tienen unas reglas semióticas comunes.
Tradicionalmente, la comunicación se ha definido como «el intercambio de sentimientos, opiniones, o cualquier otro tipo de información mediante habla, escritura u otro tipo de señales». Todas las formas de comunicación requieren un emisor, un mensaje y un receptor destinado, pero el receptor no necesita estar presente ni consciente del intento comunicativo por parte del emisor para que el acto de comunicación se realice. En el proceso comunicativo, la información es incluida por el emisor en un paquete y canalizada hacia el receptor a través del medio. Una vez recibido, el receptor decodifica el mensaje y proporciona una respuesta.
El funcionamiento de las sociedades humanas es posible gracias a la comunicación. Ésta consiste en el intercambio de mensajes entre los individuos. En la actualidad se entiende que el buen funcionamiento de la sociedad depende no sólo de que estos intercambios existan, sino de que sean óptimos. Es en este punto de análisis dónde se incorpora la visión pro social, que entiende la comunicación no sólo como un medio de intercambio sino cómo un sistema de apoyo y bienestar para la masa social.
Desde un punto de vista técnico se entiende por comunicación el hecho que un determinado mensaje originado en el punto A llegue a otro punto determinado B, distante del anterior en el espacio o en el tiempo. También es un intercambio de ideas y conceptos,por medio del lenguaje en el que damos a conocer historias,experiencias mediante un proceso del emisor y receptor; basado a lo anterior unos de sus elementos principales son:
  • Código. El código es un sistema de signos y reglas para combinarlos, que por un lado es arbitrario y por otra parte debe de estar organizado de antemano.
  • Canal. El proceso de comunicación que emplea ese código precisa de un canal para la transmisión de las señales. El Canal sería el medio físico a través del cual se transmite la comunicación.
Ej: El aire en el caso de la voz y las ondas Hertzianas* en el caso de la televisión. La radiocomunicación es un sistema de telecomunicación que se realiza a través de ondas de radio u ondas hertzianas*.
  • En tercer lugar debemos considerar el Emisor. Es la persona que se encarga de transmitir el mensaje. Esta persona elige y selecciona los signos que le convienen, es decir, realiza un proceso de codificación; codifica el mensaje.
  • El Receptor será aquella persona a quien va dirigida la comunicación; realiza un proceso inverso al del emisor, ya que descifra e interpreta los signos elegidos por el emisor; es decir, descodifica el mensaje.
  • Naturalmente tiene que haber algo que comunicar, un contenido y un proceso que con sus aspectos previos y sus consecuencias motive el Mensaje.
  • Las circunstancias que rodean un hecho de comunicación se denominan Contexto situacional (situación), es el contexto en que se transmite el mensaje y que contribuye a su significado.

ADICCIONES

Una adicción se puede decir que es la necesidad del cuerpo de recibir un estimulante que se ha convertido en indispensable para él, muchas sustancias producen hábitos de consumo y la persona que las usa se considera adicto.
Las adicciones son o pueden Ilegar a ser enfermedades mentales, porque Ia ansiedad del adicto por consumir una droga o realizar actividades placenteras es incontrolable y, con el tiempo, lo conduce al desequilibrio mental.
Hay múltiples tipos de adicciones; las tres más extendidas y, por tanto, las de mayores consecuencias en México son:
  • El tabaquismo
  • El alcoholismo
  • La drogadicción
 
La primera vez que se toma alcohol o se fuma un cigarro puede ser por mera curiosidad o para evadir de un problema , pero posteriormente puede convertirse en una necesidad para el cuerpo, por lo que se constituye en una adicción.

SEXUALIDAD RESPONSABLE


Se propone que la sexualidad es un sistema de la vida humana que se compone de cuatro características, que significan sistemas dentro de un sistema. Éstas características interactúan entre sí y con otros sistemas en todos los niveles del conocimiento, en particular en los niveles biológico, psicológico y social.
Las cuatro características son: el erotismo, la vinculación afectiva, la reproductividad y el sexo genético (genotipo) y físico (fenotipo). El erotismo es la capacidad de sentir placer a través de la respuesta sexual, es decir a través del deseo sexual, la excitación sexual y el orgasmo.
La vinculación afectiva es la capacidad de desarrollar y establecer relaciones interpersonales significativas.
La reproductividad es más que la capacidad de tener hijos y criarlos, incluye efectivamente los sentimientos de maternidad y paternidad, las actitudes de paternaje y maternaje, además de las actitudes favorecedoras del desarrollo y educación de otros seres.
La característica del sexo desarrollado, comprende el grado en que se vivencia la pertenencia a una de las categorías dimórficas (femenino o masculino). Es de suma importancia en la construcción de la identidad, parte de la estructura sexual, basado en el sexo, incluye todas las construcciones mentales y conductuales de ser hombre o mujer. Hay que tener en cuenta que es muy importante que sepamos cuales son nuestras actitudes más personales e íntimas hacia la sexualidad.
Uno de los productos de la interacción de estos holones es la orientación sexual. En efecto, cuando interactúan el erotismo (la capacidad de sentir deseo, excitación, orgasmo y placer), la vinculación afectiva (la capacidad de sentir, amar o enamorarse) y el género (lo que nos hace hombres o mujeres, masculinos o femeninos) obtenemos alguna de las orientaciones sexuales a saber: la bisexualidad, la heterosexualidad y la homosexualidad.
La definición de trabajo propuesta por la OMS (2006) orienta también la necesidad de atender y educar la sexualidad humana. Para esto es de suma importancia, reconocer los derechos sexuales (WAS, OPS,2000):
  • El derecho a la libertad sexual.
  • El derecho a la autonomía, integridad y seguridad sexuales del cuerpo.
  • El derecho a la privacidad sexual.
  • El derecho a la equidad sexual.
  • El derecho al placer sexual.
  • El derecho a la expresión sexual emocional.
  • El derecho a la libre asociación sexual.
  • El derecho a la toma de decisiones reproductivas, libres y responsables.

BULLYING

¿Qué es el bullying?

El bullying es una palabra que proviene del vocabulario holandés que significa acoso. Anteriormente esta palabra no era tan usada, pero debido al incremento alarmante en los casos de agresiones que se están detectando en las escuelas, lo que lleva a muchos estudiantes a vivir situaciones verdaderamente aterradoras, es que ahora se está hablando más del tema.
El bullying se presenta en cualquier lugar, no es exclusivo de algún sector de la sociedad o respecto al sexo, aunque en el perfil del agresor sí se aprecia más en los varones. El agresor acosa a la víctima cuando se encuentra solo, en los baños, en los pasillos, en el comedor, en el patio. Por esta razón los maestros muchas veces no se dan cuenta del daño que está ocurriendo con sus alumnos. Sin embargo no se trata de un simple empujón o comentario, se trata de una situación que si no se detiene a tiempo puede provocar grandes daños a la víctima, ya sean emocionales o físicamente.
Esta práctica que se vuelve frecuente en otras partes del mundo se está adaptando en la tecnología dando como resultado el cyber bullying, en pocas palabras es el acoso a través de Internet específicamente en páginas web, blogs o correos electrónicos.

Tipos de bullying

Sexual: Es cuando se presenta un asalto, inducción o abuso sexual.
Exclusión social: Cuando se ignora, se aísla y se excluye entre otros.
Verbal: Insultos y menosprecios en público para poner en evidencia a la víctima.
Psicológico: En este caso existe una persecución, intimidación, chantaje, manipulación y amenazas a la víctima.
Físico: Hay golpes, empujones o se organiza una pelea en contra del acosado.
Causas y consecuencias del bullying:
Personales: Un niño que actúa de manera agresiva sufre intimidaciones o algún tipo de abuso en la escuela o en la familia.Adquiere esta conducta cuando es frecuentemente humillado por los adultos.Se siente superior, ya sea porque cuenta con el apoyo de otros que lo atacan o porque el acosado es un niño con muy poca capacidad de responder a las agresiones.
Familiares: El niño puede tener actitudes agresivas como una forma de expresar su sentir ante un entorno familiar poco afectivo, donde existen situaciones de ausencia de algún padre, divorcio, violencia, abuso o humillación ejercida por los padres y hermanos mayores; tal vez porque es un niño que posiblemente vive bajo constante presión para que tenga éxito en sus actividades o por el contrario es un niño sumamente mimado. Todas estas situaciones pueden generar un comportamiento agresivo en los niños y llevarles a la violencia cuando sean adolescentes.
En la escuela: Cuanto más grande es la escuela hay mayor riesgo de que haya acoso escolar, sobre todo si a este factor se le suma la falta de control físico, vigilancia y respeto; humillación, amenazas o la exclusión entre personal docente y alumnos.
Consecuencias para el o los agresores: Pueden convertirse posteriormente en delincuentes, la persona se siente frustrada porque se le dificulta la convivencia con los demás niños, cree que ningún esfuerzo que realice vale la pena para crear relaciones positivas con sus compañeros.
Consecuencias para la víctima: Evidente baja autoestima, actitudes pasivas, pérdida de interés por los estudios lo que puede llevar a una situación de fracaso escolar, trastornos emocionales, problemas psicosomáticos, depresión, ansiedad, pensamientos suicidas, lamentablemente algunos chicos, para no tener que soportar más esa situación se quitan la vida.

EQUIDAD DE GENERO

Equidad de Género: Ciudadanía, Trabajo y Familia es una organización feminista en la que promovemos la igualdad entre mujeres y hombres, así como el estado de derecho, mediante el impulso de políticas públicas con enfoque de género, el fortalecimiento del liderazgo y la participación ciudadana de las mujeres en todos los ámbitos de la vida política y social.

Nuestra visión es lograr una sociedad democrática con una amplia participación ciudadana, donde mujeres y hombres puedan decidir sobre su vida dentro de un estado de derecho, con instituciones que integren transversalmente el enfoque de género en sus políticas, tanto internas como externas.

Impulsamos el desarrollo de las mujeres y sus derechos por medio de líneas de acción que se integran en tres áreas: Políticas y presupuestos públicos con enfoque de género; Participación política y empoderamiento económico de las mujeres, y Derechos sexuales y reproductivos, y aborto legal, trabajando de manera conjunta con la Coordinación de capacitación.

Equidad es una organización activa en los ámbitos nacional e internacional; forma parte de redes de organizaciones civiles nacionales y latinoamericanas, y sus integrantes han participado en consejos ciudadanos, comités y coordinaciones con los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, tanto en lo nacional como en diversas entidades federativas. Desde 2007, cuenta con el estatus consultivo del Consejo Económico y Social (ECOSOC) de Naciones Unidas.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Cómo iniciar una conversación

Si es usted como muchos tímidos que hemos conocido, el aprender a mantener una conversación una vez ha logrado iniciarla representa para usted un problema. A veces, una persona se abstiene de iniciar una conversación precisamente a causa de esto, y no por qué no sepa cómo empezarla. Pero el aprender todos los trucos para mantener una conversación es algo que requiere práctica, y eso es exactamente lo que usted va a tener que hacer si quiere adquirir confianza en este terreno. Las personas que parecen tener una capacidad «natural» para mantener animada una conversación no nacieron así. Sin darse cuenta, viendo hablar a los demás, asumiendo pequeños riesgos al principio, y a fuerza de pruebas y errores, han llegado gradualmente a encontrar un estilo adecuado a su personalidad, un estilo que pueden usar con facilidad y confianza.

Recuerde que la manera exacta en que debe usted iniciar una conversación depende del contexto: la situación material (el trabajo, actividades de los ratos de ocio, la iglesia, el autobús o una reunión informal), la hora del día (el desayuno, el almuerzo, la hora del café, la salida del trabajo, un día laborable, el fin de semana) y de la persona en cuestión (hombre, mujer, irás joven, de la misma edad o mayor que uno, un subordinado, un colega, un superior, una persona soltera, comprometida, casada, divorciada). Afortunadamente, existen algunas constantes y ciertos elementos sociales invariables que facilitan la tarea de decidir qué hay que decir y hacer. Por ejemplo, el tipo de persona que podría usted encontrar en una discoteca un jueves por la tarde es muy diferente de la que podría conocer en un salón de té elegante o en una biblioteca pública. Pero, si usted es tímido, puede que le falte la experiencia para saber cuáles son esas diferencias.

Existen varias maneras en que pueden comenzar tas relaciones sociales. Usted puede ser presentado a alguien, o puede abordar usted mismo a esa persona. Quizá abordará usted a alguien expresándole claramente sus motivos, o se valdrá de un pretexto. También puede usted hacerle a la persona una pregunta referente a una actividad o tarea común. Decirle, por ejemplo: "Hola... ¿Verdad que tú vives en la calle tal, enfrente de mi casa? [Pausa para la respuesta del otro.] ¿Sabrías por casualidad por dónde pasa el autobús?". Aun cuando su pregunta haya sido respondida, quedará abierta la puerta para una relación más in formal y comunicativa.

Esta inhabitual forma de iniciar una relación debería reservarse para los grupos donde la franqueza y la sinceridad no amenazan a otras personas, y donde la persona que hace la petición no se siente rechazada si la otra le responde: "Gracias, eres muy amable, pero tengo el tiempo justo para ir al lavabo y correr a tomar el autobús. Podríamos dejarlo para otro momento, quizá para mañana. ¿Qué te parece?". Este tipo de conversaciones directas, francas y sin compromiso dependen más de sus protagonistas que de la peculiaridad de cada contexto social. Pero lo que importa es que existen demasiados grupos en los que la gente reacciona con suspicacia, inquietud y a veces resentimiento ante este tipo de peticiones. En consecuencia, la decisión de utilizar este modo de iniciar relaciones sociales debería basarse en una previsión de las reacciones que podría suscitar en el otro. Los elementos sociales que en un grupo son estables pueden no ser tácticas útiles ni válidas en otro grupo.

En todas estas frases introductorias, es importante esperar a que la persona a la que usted se dirige haya terminado de hablar con los demás y pueda atender a lo que usted le dice. También es importante esperar a obtener la atención de dicha persona una vez ha pronunciado usted la primera frase, en vez de seguir diciendo apresuradamente lo que tenga usted pensado. Si es usted tímido, quizá suelte rápidamente lo que lleve preparado, sin, esperar a que la otra persona le mire. Las personas más capaces socialmente se sienten muy tranquilas, y se toman su tiempo; hacen pausas y esperan que se les envíen señales no verbales de aceptación antes de decir lo que tienen pensado. Intente imitarles y tomárselo con calma.

Estoy seguro de que usted habrá visto que algunas personas se arriesgan a abrir el fuego con una frase inicial y directa como la siguiente: «Hola. ¿Cómo estás? ¿Cómo te llamas?» La persona a la que se dirigen estas preguntas puede sentirse intimidada por esta audacia y deducir en el otro un cierto grado de arrogancia. A la mayoría de las personas no les agrada tener que enfrentarse a tanta seguridad. Incluso las personas físicamente atractivas fracasan a menudo cuando utilizan la arrogancia; lo que el otro supone inmediatamente es que se trata de alguien presuntuoso. A la gente no suele gustarle la presunción y la vanidad, pues siente que el tratar con una persona demasiado según de sí misma les coloca en una situación de desventaja; siente que tienen que competir y esforzarse por mantener el mismo nivel de seguridad de que hace gala el otro. La persona que no se presenta con demasiada decisión, sino que muestra un cierto grado de reticencia y vacilación al presentarse en público, suele ser mucho mejor recibida.

Por otra parte, las mujeres deberían comprender que, cuando los hombres se comportan de una manera audaz y autoritaria, ello se debe generalmente a razones defensivas. Algunos hombres creen que es mejor ser descorteses que ser rechazados después de haber sido corteses. En algunas ocasiones, muy pocas, cuando dos personas acaban de conocerse, se juega a «a ver quién es el mejor» o a «a ver quién puede asustar primero al otro» en un tono gracioso y divertido. Se intercambian una serie de bromas y tomaduras de pelo, y se juega a inofensivos «yo lo hago mejor que tú». Sin embargo, aunque estos juegos pueden ser agradables y cumplen la función de romper el hielo, casi nunca salen bien del todo, y debería usted evitarlos a no ser que esté dispuesto a correr grandes riesgos y que no tema el fracaso.
Cómo iniciar una conversación

Si es usted como muchos tímidos que hemos conocido, el aprender a mantener una conversación una vez ha logrado iniciarla representa para usted un problema. A veces, una persona se abstiene de iniciar una conversación precisamente a causa de esto, y no por qué no sepa cómo empezarla. Pero el aprender todos los trucos para mantener una conversación es algo que requiere práctica, y eso es exactamente lo que usted va a tener que hacer si quiere adquirir confianza en este terreno. Las personas que parecen tener una capacidad «natural» para mantener animada una conversación no nacieron así. Sin darse cuenta, viendo hablar a los demás, asumiendo pequeños riesgos al principio, y a fuerza de pruebas y errores, han llegado gradualmente a encontrar un estilo adecuado a su personalidad, un estilo que pueden usar con facilidad y confianza.

Recuerde que la manera exacta en que debe usted iniciar una conversación depende del contexto: la situación material (el trabajo, actividades de los ratos de ocio, la iglesia, el autobús o una reunión informal), la hora del día (el desayuno, el almuerzo, la hora del café, la salida del trabajo, un día laborable, el fin de semana) y de la persona en cuestión (hombre, mujer, irás joven, de la misma edad o mayor que uno, un subordinado, un colega, un superior, una persona soltera, comprometida, casada, divorciada). Afortunadamente, existen algunas constantes y ciertos elementos sociales invariables que facilitan la tarea de decidir qué hay que decir y hacer. Por ejemplo, el tipo de persona que podría usted encontrar en una discoteca un jueves por la tarde es muy diferente de la que podría conocer en un salón de té elegante o en una biblioteca pública. Pero, si usted es tímido, puede que le falte la experiencia para saber cuáles son esas diferencias.

Existen varias maneras en que pueden comenzar tas relaciones sociales. Usted puede ser presentado a alguien, o puede abordar usted mismo a esa persona. Quizá abordará usted a alguien expresándole claramente sus motivos, o se valdrá de un pretexto. También puede usted hacerle a la persona una pregunta referente a una actividad o tarea común. Decirle, por ejemplo: "Hola... ¿Verdad que tú vives en la calle tal, enfrente de mi casa? [Pausa para la respuesta del otro.] ¿Sabrías por casualidad por dónde pasa el autobús?". Aun cuando su pregunta haya sido respondida, quedará abierta la puerta para una relación más in formal y comunicativa.

Esta inhabitual forma de iniciar una relación debería reservarse para los grupos donde la franqueza y la sinceridad no amenazan a otras personas, y donde la persona que hace la petición no se siente rechazada si la otra le responde: "Gracias, eres muy amable, pero tengo el tiempo justo para ir al lavabo y correr a tomar el autobús. Podríamos dejarlo para otro momento, quizá para mañana. ¿Qué te parece?". Este tipo de conversaciones directas, francas y sin compromiso dependen más de sus protagonistas que de la peculiaridad de cada contexto social. Pero lo que importa es que existen demasiados grupos en los que la gente reacciona con suspicacia, inquietud y a veces resentimiento ante este tipo de peticiones. En consecuencia, la decisión de utilizar este modo de iniciar relaciones sociales debería basarse en una previsión de las reacciones que podría suscitar en el otro. Los elementos sociales que en un grupo son estables pueden no ser tácticas útiles ni válidas en otro grupo.

En todas estas frases introductorias, es importante esperar a que la persona a la que usted se dirige haya terminado de hablar con los demás y pueda atender a lo que usted le dice. También es importante esperar a obtener la atención de dicha persona una vez ha pronunciado usted la primera frase, en vez de seguir diciendo apresuradamente lo que tenga usted pensado. Si es usted tímido, quizá suelte rápidamente lo que lleve preparado, sin, esperar a que la otra persona le mire. Las personas más capaces socialmente se sienten muy tranquilas, y se toman su tiempo; hacen pausas y esperan que se les envíen señales no verbales de aceptación antes de decir lo que tienen pensado. Intente imitarles y tomárselo con calma.

Estoy seguro de que usted habrá visto que algunas personas se arriesgan a abrir el fuego con una frase inicial y directa como la siguiente: «Hola. ¿Cómo estás? ¿Cómo te llamas?» La persona a la que se dirigen estas preguntas puede sentirse intimidada por esta audacia y deducir en el otro un cierto grado de arrogancia. A la mayoría de las personas no les agrada tener que enfrentarse a tanta seguridad. Incluso las personas físicamente atractivas fracasan a menudo cuando utilizan la arrogancia; lo que el otro supone inmediatamente es que se trata de alguien presuntuoso. A la gente no suele gustarle la presunción y la vanidad, pues siente que el tratar con una persona demasiado según de sí misma les coloca en una situación de desventaja; siente que tienen que competir y esforzarse por mantener el mismo nivel de seguridad de que hace gala el otro. La persona que no se presenta con demasiada decisión, sino que muestra un cierto grado de reticencia y vacilación al presentarse en público, suele ser mucho mejor recibida.

Por otra parte, las mujeres deberían comprender que, cuando los hombres se comportan de una manera audaz y autoritaria, ello se debe generalmente a razones defensivas. Algunos hombres creen que es mejor ser descorteses que ser rechazados después de haber sido corteses. En algunas ocasiones, muy pocas, cuando dos personas acaban de conocerse, se juega a «a ver quién es el mejor» o a «a ver quién puede asustar primero al otro» en un tono gracioso y divertido. Se intercambian una serie de bromas y tomaduras de pelo, y se juega a inofensivos «yo lo hago mejor que tú». Sin embargo, aunque estos juegos pueden ser agradables y cumplen la función de romper el hielo, casi nunca salen bien del todo, y debería usted evitarlos a no ser que esté dispuesto a correr grandes riesgos y que no tema el fracaso.